Todos recordamos los cuentos de nuestra infancia, el zapato le cabe a Cenicienta, la rana se convierte en príncipe, a La Bella Durmiente la despiertan con un beso. Erase una vez y vivieron felices, la materia de la que están hechos los sueños. El problema es que los cuentos no se hacen realidad. Las otras historias, esas que comienzan en noches oscuras y tormentosas y tienen un final atroz son las que parecen convertirse en realidad. A quien inventó eso de “y vivieron felices” habría que darle una paliza.
Nos gusta creer que somos seres racionales, humanos, conscientes, civilizados, considerados, pero cuando la vida se complica aunque sólo sea un poco, la evidencia salta a la vista, no somos mejores que los animales. Tenemos pulgares prensiles, pensamos, caminamos erguidos, hablamos y soñamos pero lo más profundo de nosotros sigue en los fangos primigenios, mordiendo, arañando, viviendo en un mundo frío y oscuro, como los sapos y los perezosos.
Hay un animal dentro de todos nosotros y quizá eso sea bueno. Nuestro instinto animal nos impele a buscar el calor, la compañía de la manada. Quizá nos sintamos enjaulados o quizá atrapados, aun así podemos hallar algún modo de sentirnos libres. Somos los cuidadores de los demás, somos los guardianes de nuestra humanidad y aunque hay una bestia dentro de todos nosotros, lo que nos diferencia de los animales es que podemos pensar, sentir, soñar y amar. Y contra todo pronóstico pese a nuestro instinto evolucionamos.
Anatomía de Grey 4×12 “Donde Están Las Cosas Salvajes”
En la vida solo hay algo seguro a parte de la muerte y los impuestos, por mucho que te esfuerces, por buenas que sean tus intenciones, cometerás errores, harás daño, te lo harán a ti y si quieres recuperarte sólo puedes decir una cosa. Perdonar y olvidar, es lo que dicen, es un buen consejo pero no es muy práctico. Cuando alguien nos hiere deseamos herirle. Cuando alguien nos trata mal, queremos tener razón. Sin perdón las cuentas pendientes no se saldan, las viejas heridas no cicatrizan. Lo máximo que podemos esperar es que algún día tengamos la suerte de olvidar.
Más promos de cuatroº para Anatomía de Grey, se las curran, y siguen con el humor como con House. Aquí la de esta semana (si no has visto nada de esta temporada no le des al Play).
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La verdad es dura, la verdad es incómoda y a menudo la verdad duele. La gente dice que quiere saber la verdad pero ¿es cierto? La verdad es dolorosa, en el fondo no queremos conocerla, sobre todo cuando sabemos que nos afectará. A veces decimos la verdad porque es lo único que podemos ofrecer. A veces decimos la verdad porque necesitamos decirla en voz alta para poder oirla, otras veces la contamos porque no podemos aguantarnos y otras la contamos porque a alguien le debemos al menos eso.
Cuesta creer cuantas adicciones hay. Sería muy fácil si sólo hubieras drogas alcohol y tabaco. Lo más difícil de superar una adicción es querer superarla. Algunas veces, demasiadas veces, lo que empieza como algo normal en tu vida se convierte en una obsesión y de repente dejas de controlarlo. Buscamos la euforia, eso que logra que todo lo demás se desvanezca.
Lo malo de las adicciones es que nunca acaban bien, llega un momento en el que lo que nos ponía eufóricos deja de hacerlo y empieza a doler. Dicen que no superas tu adicción hasta que tocas fondo, pero ¿cómo sabes que lo has tocado? Porque por mucho que algo te duela, a veces dejarlo duele aún más.
Los cambios no nos gustan, los tememos. No podemos evitar que lleguen. O nos adaptamos al cambio o nos quedamos atrás. Duele crecer y quien diga que no, miente. Pero una cosa es cierta, a veces cuanto más cambian las cosas más permanecen como siempre. Y a veces, a veces los cambios son buenos. A veces los cambios representan todo.
Ya tocaba. Vuelve Anatomía de Grey.Y volverán las frases del principio y/o final de cada capítulo a este blog que se que algunos las echais de menos. La promo de cuatroº como siempre muy bien. La 4ª temporada se estrena mañana 9 de Enero a las 22:00 h.
Llega un momento en el que aceptamos que el sueño se ha convertido en una pesadilla. Nos decidimos que la realidad es mejor. Nos convencemos de que es mejor que el sueño, pero lo más fuertes, los más decididos, nos aferramos a ese sueño o nos encontramos con un nuevo sueño que no esperábamos, nos despertamos y nos sentimos, contra todo pronóstico, llenos de esperanza y con un poco de suerte nos damos cuentas de que pase lo que pase, sea como sea nuestra vida, el verdadero sueño es ser capaz de soñar.
Anatomía de Grey 3×22 “La Otra Cara De Esta Vida (2ª Parte)”
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