Llego a casa de currar hace un rato, dices hoy tengo la tarde para estar tranquilo en casa. Te sientas en el silencio y escuchas a tus dos vecinas (y no son niñas, rozan mas la treintena que la quincena) de arriba cantar (como gatos atropellados) en un karaoke canciones de los señores Bisbal y Bustamante (digo señores por no decir otra cosa), con el cariño que yo les tengo a estos triunfitos (y a todos).

Mi pregunta es, ¿soy malo por desear que ambas se queden mudas?


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